miércoles, 20 de abril de 2011

Shanghai

Por fin hemos llegado a Shanghai, tras 3h. de vuelo desde Hanoi. Lo curioso es que en el avión, apenas viajábamos 15 personas, lo cual teniendo en cuenta que volábamos de madrugada, era una magnífica noticia, pudimos tumbarnos en los asientos y descansar durante todo el vuelo.

Al llegar al aeropuerto de Pudong, trámite de visados y directos a tomar el Maglev, el tren de levitación magnética que conecta el aeropuerto con el centro de la ciudad.




38 Km. en apenas 5 minutos de viaje a más de 400 Km/h. ¡Alucinante!

Una experiencia única, sobre todo en la parte central del recorrido cuando alcanza la máxima velocidad, los 430Km/h. y ‘se tumba’ literalmente en las curvas.


En el año y medio que ha pasado desde mi anterior visita, el metro ha crecido mucho y ya llega hasta el mismo aeropuerto, pero quisimos tomar este tren del futuro, merece la pena y además es barato, sólo cuesta 5€. En la última parada, Longyand Road, cogimos el metro para ir a nuestro hotel.

Caminar por esta ciudad merece la pena. Las avenidas inmensas, la cantidad de parques y jardines en perfecto estado, el orden que se puede percibir en todo momento, todo ello hace que puedas disfrutar de cualquier zona. Todo está limpio hasta el detalle, de hecho durante todo el día se puede ver personal que se encarga de ello.

Aunque los taxis son baratos y prácticos, la ciudad está muy bien comunicada por el metro. Bueno, bonito y barato. Muchas estaciones son espectaculares, pero es normal, teniendo en cuenta la cantidad de chinos que hay en este país necesitan mucho espacio. En las horas punta es como ver salir a varios estadios de fútbol a la vez, aparecen chorros de gente por todos los pasillos.

Dentro de la enorme extensión de terreno que ocupa Shanghai, sus puntos de mayor interés están concentrados en una zona relativamente reducida que tiene como centro el río Huangpu. En la orilla izquierda (al oeste), están la parte antigua de la ciudad y los edificios coloniales, mientras que en la orilla derecha (al este), se encuentran los rascacielos y las zonas más modernas.

East Nanjing Road

Precisamente esta calle acaba en el Bund. Es una de las principales arterias de la ciudad y, posiblemente, la calle más comercial. A lo largo del día suele ser un hervidero de gente, pero aún más por la noche, cuando los neones de las tiendas empiezan a brillar combinadas con las pantallas gigantes de televisión.







People Square

En esta plaza confluyen algunas de las principales calles de la ciudad, rodeado de bonitos jardines y a la vez grandes edificios. Bajo la plaza se ubica un gran intercambiador de metro con claraboyas que permiten la entrada de luz natural.





Old Town

Se trata de la ciudad antigua, hoy totalmente restaurada pero respetando los criterios de construcción de las antiguas calles chinas. Actualmente el barrio es una de las atracciones turísticas de la ciudad y está plagada de visitantes, tiendas, restaurantes callejeros y comercios de todo tipo.





No quisimos perder la oportunidad de saborear comida china callejera en estado puro. Allí mismo hicimos cola con los chinos y nos pudimos comer tres bandejas de exquisitos ‘dumplings’. Son como saquitos de pasta rellena de carne, parecida a la del cocido, pero más sabrosa. ¡Una pasada!
Ver como trabajan en la cocina impresiona, decenas de personas preparando el cesto de mimbre y después… al vapor.




Jardines Yuyuan

Dentro de Old Towm y muy cerquita de donde nos alojamos están los Jardines Yuyuan. Originariamente la ciudad comenzó a extenderse alrededor de estos jardines.

Se diseñaron durante la dinastía Ming. Según la leyenda, se trata de una réplica de los jardines imperiales que uno de sus trabajadores quiso llevar a cabo en Shanghai para que sus padres ya mayores, pudieran ver cual era su aspecto.

Toda una composición de edificios chinos, estanques, jardines y pasillos de piedra. Los accesos a las diferentes zonas tienen formas peculiares.






Los tejados son dignos de admirar, el orden de sus tejas y la cantidad de detalles en forma de figuritas se reparten por las alturas, cantidad de guerreros y animales con todo tipo de detalles.



Nos llamó la atención los diferentes diseños del piso, con tamaños de piedras distintos y formas totalmente ordenadas.



Fake Market

Probablemente el mercado de falsificaciones más grande de Shanghai, situado en los bajos de la estación de metro Science and Technology Museum.
Aquí se puede encontrar cualquier objeto y siempre a buen precio, aunque es necesario regatear hasta la extenuación. Cientos de comerciantes tratan de que entres en sus tiendas y es alucinante como detectan cual es tu nacionalidad. En China es muy difícil comunicarse con cualquier persona, pero aquí, para venderte, si es necesario te hablan en esperanto. Se las saben todas.
Algo increíble es la zona de los sastres, cientos de tiendas te ofrecen traje a medida de un día para el otro.

Museo de la ciencia y tecnología

Sobre la estación de metro y junto al Fake Market se encuentra este edificio futurista de cristal en una enorme plaza.



Antes de marcharnos de aquí, optamos por comer en un restaurante brasileño. Nos dimos un homenaje y cayó un churrasco y una lasaña como Dios manda.

Estación Central de Ferrocarril

La primera vez que la vimos fue tras acercamos en taxi a una oficina del CITS (China International Tourism Services) para intentar tramitar el permiso para visitar el Tíbet, al salir nos acercamos caminando hasta ella para comprar los billetes para ir a Beijing.

Viajaremos por la noche. Por cierto, como los billetes de ‘cama blanda’ están agotados para varios días, iremos en ‘cama dura’…. Veremos como llegan nuestras espaldas.


Estación gigantesca, como todo por aquí y mucho control policial, cosa que te da seguridad.

En el interior, el cual no se puede fotografiar, todo es enorme, limpio, organizado y bien señalizado… incluso para nosotros.

Para terminar, una imagen que nos ha acompañado cada mañana. Desayuno callejero con unas exquisitas ‘porras’.


Como si estuviésemos en la plaza mayor de Madrid, sólo nos faltaba el chocolate.

3 comentarios:

  1. Ñam,Ñam!!!!que enrollado "CHukrro-Rris" :)
    Es una ciudad alucinante.
    Por cierto en el tren levitavais magnéticamente solitos? No se ve a nadie más en ¿el vagón?(un poner)
    Bss!

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  2. Cierto. Al ser muy pronto tomamos el primero, además ahora ya hay metro, todavía más barato, por eso íbamos casi solos...

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  3. AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA!!!(expresión ejecutada con cara de primate )Ok,Ok!
    Más vale talde que nunca...La "lespuesta" digo. ^_^

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