lunes, 25 de abril de 2011

Beijing, ciudad olímpica

No podíamos dejar de visitar las alucinantes obras que se construyeron aquí con motivo de los juegos olímpicos de 2008. Nos acercamos a la zona en metro y salimos a la superficie en una de las tres estaciones construidas para ello.


Lo que te encuentras es algo impresionante, una extensión de terrenos enorme con grandes avenidas, parques, el 'nido de pájaro' y el ‘cubo de agua’ como grandes protagonistas.





El nido de pájaro

El estadio es una obra de ingeniería mayúscula. Tiene techo totalmente cubierto y toda su estructura está formada por un entramado de acero y hormigón que hace recordar la forma de un nido de pájaro.



Pagando una entrada de 50 Yuanes, puedes entrar al estadio y recorrerlo a tu antojo, así lo hicimos y pudimos contemplarlo por dentro. Es precioso e impresiona casi tanto por dentro como por fuera.

El espacio para circular las personas es grandioso y las rampas y escaleras muy numerosas. El campo está por debajo del nivel del suelo, el color rojo predomina, se puede ver bien desde cualquier sitio.



La antorcha, con todo su colorido, la tienen ahora situada fuera del estadio en una explanada anexa.


La estructura exterior pesa 42.000 toneladas, y es toda de acero chino. El concepto en el que fue concebido reúne las ideas de: ecología, ciencia, tecnología y cultura.


Teniendo en cuenta el concepto, “el nido”, presenta un sistema de recuperación de aguas de lluvia en el techo, de modo que se pueden recuperar anualmente 60.000 toneladas de agua de lluvia en perfecto estado.

91.000 asientos pensados de una manera donde lo primordial es la persona. No presenta ningún obstáculo, y las instalaciones para minusválidos se pueden encontrar en todas las áreas del estadio.



En esos momentos estaban montando un gran escenario en su centro, suponemos que para algún acto relacionado con el día 1 de mayo, que aquí es la madre de todas las fiestas nacionales.


En las pantallas gigantes del estadio proyectaban las imágenes de la ceremonia de inauguración de los juegos, imaginar como debió ser aquella noche ponía los pelos de punta.





Tras recorrer el estadio de cabo a rabo durante más de una hora, salimos de nuevo al exterior para visitar el otro icono de la zona.

El cubo de agua

Para llegar al cubo desde el estadio hay que cruzar dos grandes avenidas casi desiertas. Parece como si fuera una atracción, las paredes lisas con cortinas de agua y sus formas de burbuja en la fachada. Todo un puntazo.




Por fuera las celdas de aspecto plástico aún deben ser limpiadas para lograr su apariencia transparente, de hecho allí estaban colgados algunos operarios dándole a la gamuza.



De noche un sistema de leds capaz de generar miles de colores hace que la estructura se transforme en un caleidoscopio tanto por dentro como por fuera.

2 comentarios:

  1. No doy a basto a leer y mirar las fotitos MENUDO CURRELO!!!!

    ME ENCANTA!
    Sigoooo.....

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  2. Ah! me quedo con la foto que tienes con "esa rubita en el estadio"...
    La comida china es lo que tiene, unos tienen menos pelo y a otrassss se les pone rubio por momentos!!!! :D
    Bss!

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