viernes, 20 de mayo de 2011

Annapurna Trekking

Nos desplazamos hasta Pokhara, que es una zona desde donde se pueden realizar los trekking más ‘fáciles’ es decir, los de no son de altísima montaña. Tomamos un autobús que tarda unas 7h. en hacer unos 200Km. al oeste de Kathmandú. Hemos contratado un guía que nos acompañará de principio a fin, él se encargará de proporcionarnos todos los transportes, alojamiento y manutención durante los cinco días que estaremos por el macizo. Evidentemente él tiene todos los gastos pagados por nosotros. Teniendo en cuenta el momento en que se encuentra Nepal, hemos preferido que nos acompañase alguien local, cierran continuamente las ciudades y a veces es difícil contratar los desplazamientos.

A la llegada a Pokhara era ya tarde y sólo nos instalamos en el hotel, preparamos las mochilas pequeñas con lo imprescindible para el trekking y lo demás se queda en el mismo hotel.

A la mañana siguiente tuvimos que salir muy temprano, pues nuevamente había programada otra huelga y Pokhara se cerraría a las 6 de la mañana, esto nos obligó a cambiar de planes y levantarnos a las 4:30 para salir a las 5 en punto, nos recogió un coche para llevarnos hasta Nayapul, a unos 40Km. En este punto hay que hacer un control de acceso al parque natural de los Annapurna y desde aquí comienza el trekking.


Mientras nuestro guía cumple con los trámites, nosotros tomamos un desayuno, ¡maldito desayuno!… Huevos fritos, tostadas y dos cafés con leche, uno de ellos, el de Myriam, con aspecto y color algo extraño. Ella avisa… ‘este café con leche tiene un color extraño’, pero yo, que soy un caballero, en vez de pedir que lo cambien digo… ‘ya me lo bebo yo’. A los 18 segundos de bebérmelo mi estómago me hace saber que he cometido un error. En fin, ahí estaba yo, a punto de comenzar un trekking de 5 días por la montaña con una diarrea espeluznante… Tras tres visitas al ‘toilet’ del bar en 10 minutos comenzamos a caminar, rollo de papel higiénico en mano y adelante.




Esta primera parte del trekking no fue especialmente dura, aunque siempre era ascendiendo, se combinaban rampas de tierra con algunos tramos de escaleras de piedra, pero siempre en los alrededores de asentamientos de agricultores que viven al pie de las montañas.




Aprovechando las empinadas pendientes, terrazas de plantaciones de arroz y maíz decoran el paisaje, los búfalos buscan los pasos para llegar a cada una de ellas.




Todavía no estamos a mucha altura, la vegetación es exuberante y el calor atiza que da gusto, comenzamos a sudar y mi barriga me obliga a detenerme frecuentemente, por suerte, todo está muy bien organizado y existen casas habilitadas con aseos públicos (letrinas) y te permiten descansar y comprar agua y comida.


Tras 3 horas caminando nos detuvimos a comer. Cuando continuamos el camino, las escaleras de piedra comienzan a predominar sobre los caminos de tierra. Se trata de enormes escaleras construidas por los mismos habitantes de los pueblos de las montañas, entre hace 200 y 250 años, sin más ayuda que sus manos, es una obra de ingeniería alucinante, pues estamos hablando de kilómetros de escaleras de piedra que unen multitud de pueblos, algunos de ellos muy remotos, por ellas únicamente circulan personas y animales de carga.



La jornada inicial es fácil, por suerte para mí. Terminamos de caminar sobre las 2 de la tarde y nos alojamos en una casa de montaña donde éramos los únicos huéspedes. Ducha, relax, disfrute de los pajaritos, cena y a la cama, que el día siguiente promete ser mucho más duro.

La segunda jornada tendríamos que caminar y ascender desde los 1450m. hasta los 2850m., donde se encuentra el pueblo de Gorepani, todo ello caminando sobre escalones enormes de piedra la mayor parte del tiempo, un palizón. Nuestro guía nos iba animando, pero entre el calor, la humedad y el ‘problemilla estomacal’ que no remitía, se hizo muy duro.



Durante todo el camino hemos visto a porteadores con cestas a la espalda y sujetas a la frente. Todos ellos se dedican a llevar todo tipo de mercancía a los pueblos desperdigados en la cordillera, hemos visto incluso algunos que portaban a sus mayores. Los porteadores o ‘sherpas’, también los contratan algunos viajeros que se dirigen al campo base del Annapurna, van cargados hasta arriba de peso, son hombres de acero.





Otros simplemente iban cargados con enormes cestos de mimbre donde subían cualquier tipo de carga, no importa ni la edad ni el sexo.



Debido a la dureza del recorrido, parábamos cada 15 ó 20 minutos para descansar y recuperar el aliento. En el trayecto íbamos encontrándonos con un grupo de coreanos muy simpáticos y superequipados que llevaban nuestra misma ruta. Las piernas comenzaban a doler y el papel higiénico a terminarse…



Afrontamos las últimas 3 horas de ascensión con la reserva. El paisaje era brutal, nos encontrábamos inmersos en una selva encajonados en una garganta de paredes altísimas que nos impedían disfrutar de las cumbres, pero ya intuíamos que las veríamos pronto.



En esta última parte del recorrido nos encontramos con Marcos, un chaval argentino al que conocimos la noche anterior en el hotel de Pokhara, a partir de ahí seguimos el camino juntos.


Mi ‘problemilla estomacal’ me traía de cabeza, no sólo no había mejorado sino que cuando paramos para almorzar no pude comer nada, el cuerpo no me admitía ningún alimento, para colmo, al no retener los líquidos comenzaba a marearme y a sentir algún calambre en las piernas. Quedaba poco para llegar al final de la etapa, había que esforzarse un poco más.

Por fin llegamos a Gorepani, un pueblo en lo alto de una montaña a casi 3000 metros de altura. Tras alojarnos en nuestras habitaciones y darnos una buena ducha con agua caliente, nuestro guía me había conseguido dos manzanas que me sentaron de maravilla y la guinda fue el consejo del guía de Marcos: 'You need a garlic soup’. Esa fue mi cena y el principio de mi recuperación, las manzanitas y la sopita de ajo, todo un remedio casero.

Tras la cena, salimos a disfrutar de la puesta de sol, justo allí arriba ya podíamos divisar entre las nubes las cumbres del Himalaya. Ante nosotros, el Annapurna South, Annapurna I, el Dhaulagiri y el Nilgiri, todas ellas de entre 7000 y 8200 metros de altura. ¡Alucinante!




Para completar mi dosis de desgracias, vi que en mi pantalón había sangre, al levantarlo, pude ver como en mi pierna había una pequeña herida que sangraba, justo en la zona de la espinilla, no daba crédito, pues no me dolía nada ni había sentido ningún dolor. Tras limpiar la zona pude ver la heridita en forma de semicírculo, no cesaba de sangrar. Cuando la vieron los guías se rieron y no le dieron importancia… Me había picado una puñetera sanguijuela, que tras haberse puesto ciega durante unos 10 minutos chupando, se había soltado ella solita y me había dejado el agujerito que, con el anticoagulante natural que inoculan, seguía sangrando minutos después. Por lo visto, con la humedad que hay por aquí es normal, las hay a patadas, trepan por la bota y por el calcetín, buscan donde engancharse y… ¡a chupar! Me hubiese gustado verla para decirle cuatro cosas, pero bueno, de recuerdo ahora tengo un redondelito rojo muy original en la pierna.

El tercer día debíamos salir al amanecer y ascender hasta Phon Hill, desde allí se puede disfrutar de vistas privilegiadas de las montañas, pero no fue posible, había una densa capa de nubes que lo ocultaba todo. Con buen criterio, nuestros guías nos dejaron descansar unas horas más. Marcos y su guía regresaban de vuelta por el mismo camino, mientras nosotros debíamos continuar dos días más para rodear la montaña.

Durante la jornada de hoy, y ya por fin con mi problema digestivo muy mejorado, nos dirigimos hasta la localidad de Tadapani. Otras 5 ó 6 horas de caminata, combinando subidas y bajadas con tramos llanos, pero en general más bajada que subida. Comenzamos sobre los 3000m, para ascender hasta los 3200 y posteriormente descender hasta los 2595 metros al final de la etapa de hoy.

La primera parte del recorrido atravesamos una zona alucinante de bosque cerrado, además había niebla, podías sentir la humedad en la piel. Por momentos parecía que un dinosaurio podría salir de entre la maleza. Por suerte, lo que nos encontramos fueron caballos salvajes.






Al mediodía ya habíamos descendido lo suficiente y Lorenzo apretaba lo suyo. Decidimos parar a comer en una casa de huéspedes, junto al río, donde mientras nos preparaban la comida (sopita de ajo y pasta) Myriam se entretenía haciendo fotos a las aves o bien ayudando a la señora de la casa a poner a secar hojas de espinacas, aquí lo secan todo.


La última parte del camino fue dura, tras todo el día descendiendo, una fuerte pendiente nos separaba de Tadapani. Allí volvimos a ‘cazar’ a los coreanos, que a su vez nos habían sobrepasado durante la comida. Los paisajes eran espectaculares:




Llegamos arriba, ¡por fin! Una vez alojados en nuestro hotelito se cerraron las nubes y se puso a llover. Las montañas permanecían invisibles, aunque esperábamos poder verlas. Justo coincidiendo con los últimos reflejos del ocaso, ya sin sol, comenzó a despejar y pudimos volver a ver la cordillera del Himalaya ante nosotros.




Los coreanos, que acababan de llegar, se volvieron medio locos…


Tras la cena, sopita calentita… nos fuimos a ver las estrellas. La noche era alucinante, pues había despejado por completo y teníamos sobre nosotros un cielo único. Aprovechamos para intentar hacer alguna fotografía nocturna del movimiento estelar con el Himalaya de fondo. La humedad, que además empapaba la óptica de la cámara, no nos dejó permanecer allí fuera mucho tiempo.

Movimiento circumpolar sobre la cumbre del Annapurna South: 18 minutos de exposición, F-5,6 a ISO 800 y con un huevo de humedad.


A la mañana siguiente Myriam salió disparada de la habitación justo cuando amanecía y cámara en mano se dispuso a tomar algunas fotografías antes de que, como es normal, las nubes lo cubriesen todo de nuevo.

Las cumbres del Annapurna South y del Machhapuchhre, de 7219 y 6993 respectivamente.




Tras desayunar nos pusimos nuevamente en marcha. La siguiente etapa nos debía llevar hasta Syauli Bazar.

Todo el trayecto era de bajada, pues ya habíamos subido durante dos días, cuando empezamos a bajar escalones también empezó a llover, no os podéis imaginar hasta que punto pueden llegar a sufrir las rodillas tras varios kilómetros de escalones y piedras. Con ganas de llegar también teníamos que tener en cuenta los resbalones. Las piedras son lisas y tienen su peligro, pero es alucinante con la facilidad que bajan los niños con chancletas y corriendo.

Los paisajes volvían a ser alucinantes, para variar.




De nuevo nos acercábamos a zonas más pobladas y los lugareños se dejaban ver durante sus quehaceres cotidianos.






Los burros, también protagonistas de la escena.



Finalmente conseguimos llegar a nuestro destino, cenar y descansar toda la noche a pierna suelta. Una vez más toda la casa de huéspedes para nosotros solos. Nos duelen todos los huesos del cuerpo, pero ha merecido la pena llegar hasta aquí.

A la mañana siguiente nuestro guía nos dice que tiene noticias desde Pokhara, hay programada otra huelga y la ciudad estará cerrada hasta última hora de la tarde, con lo cual, nos ‘da la mañana libre’. No saldremos de Syauli Bazar hasta después de comer. Matamos el tiempo persiguiendo y observando pájaros, descansando, jugando con una cabrita y echando una partida de cartas con los dueños de la guesthouse, todos fueron encantadores con nosotros.






Al final para la despedida, foto de grupo.


No sólo los dueños del hotel se despidieron de nosotros:


La última parte del descenso nos tomó sólo una hora. Habíamos finalizado el trekking sanos y salvos. Tras el control policial en la salida del parque nacional, tomamos un Jeep y nos fuimos directos a Pokhara, toca ducharse en condiciones y descansar un par de días, nos lo hemos ganado.

11 comentarios:

  1. Si tuviera que destacar algo sobre lo que habeis puesto en el blog hasta ahora desde la carretera de la amistad hasta el trekking, sin duda son las fotos de los 7000,8miles y evidentementte del everest.
    Lo digo porque realmente son muy diferentes a los "piquitos" que podemos ver por estas tierras, a diferencia incluso de los 6000,ya que "CASI" todos ellos se caracterizan por ser muy puntiagudos en la cima, da la sensación de que solo puedas poner arriba el dedo gordo del pié y de que no se acabe nunca,de que siga creciendo, me han recordado a los dientes de un tiburon, muy anchos por abajo y luego acabando en una punta fina y larga; la verdad es que son preciosos y característicos a diferencia de las montañas convencionales
    Evidentemente se que gente inteligente como vosotros ya os habíais dado cuenta

    ResponderEliminar
  2. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

    ResponderEliminar
  3. En los foros de Internet se comenta algo sobre la aparición por cierta zona de Nepal, de una sanguijuela mutante con perilla y extraño acento, que no hace más "que de comer pan, que de comer pan", que se va por las calicatas, merodea por las noches prismáticos y mapita estelar en mano, preguntando por el observatorio astronómico más cercano.......jeje! :)

    Consiguieron fotografiarla cuando pedía PAN, impresionante documento:

    http://www.google.es/imgres?imgurl=http://fc04.deviantart.com/fs31/f/2008/222/3/9/Sanguijuela_by_vichoverde.png&imgrefurl=http://sanguijuelasdem-arte.blogspot.com/2008/08/sanguijuela.html&h=777&w=777&sz=134&tbnid=0biEsEKV3L7KIM:&tbnh=142&tbnw=142&prev=/search%3Fq%3Dsanguijuela%26tbm%3Disch%26tbo%3Du&zoom=1&q=sanguijuela&hl=es&usg=__BegR3Wv74mKTccXphPpfVIpNFY4=&sa=X&ei=HXTfTd79LdCwhAf5osi9Cg&ved=0CEUQ9QEwBQ

    ResponderEliminar
  4. IMPRESIONANTES chic@s! las fotos de las "montañitassss" son impresionantes de verdad...uf! me imagino que estar ahí y tenerlas tan cerca debe dejarle a uno sin aliento!
    Ah! se echaba de menos comentarios sobre los cielos nocturnos, esa foto del movimiento circular sobre el del Annapurna South...
    ¡¡¡LO MÁSSSSSSSSSSSSSSSS!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!

    Solo con ver la ruta ya me he fatigado, servidora que como mucho realiza trekking de "riesgo" por el centro de Madrid, o "Sillónball de alto impacto", me ha entrado una fatiguitaaaa y unas agujetas!!! Os tengo en los altares!
    La foto de los "caballos en la niebla" es fantástica.
    Y la de la cabra hispánica (jeje) hermanándose y cambiando impresiones con su homónima nepalí... ¡Qué gonica! Duda:¿Cual es más trotona de las 2? ¿o_O?...........

    Muchos Besikosss trotones!
    Sus queremos!

    ResponderEliminar
  5. JAJJAAJAAJAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA ES EL ANGEL TIENE LA MISMA CARAAA DE HAMBREEEEEEEEEEEEE IGUAL DE VERDEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEE

    ResponderEliminar
  6. NOTA: Si no se ve la foto de la sanguijuela en esta dirección también aparece:
    http://sanguijuelasdem-arte.blogspot.com/2008/08/sanguijuela.html

    ResponderEliminar
  7. Siiiiiii,POOOOBRECICOOOO MÍO!!!!

    Gelito, hermanito todo es desde...EL CARIÑO!!!:D

    ResponderEliminar
  8. Lo de hacer fotos del cielo nocturno durante este viaje ha sido difícil. La mayoría de los países asiáticos están super polucionados, lumínica y atmosféricamente, además no llevamos equipo para poder hacer astronomía, hubiese pesado demasiado. El cielo que hemos podido disfrutar ha sido sólo el de ahora en Nepal, y el de Tíbet.

    Me alegro de que os guste la fotico.

    ResponderEliminar
  9. ESTHER, AINA Y ALDO30 de mayo de 2011, 16:05

    Pero que fuerte, que fuerte , que fuerte.... llegan a ser estos dos, aguantáis de todo hasta que os chupen la sangre! disfrutad de todo ese encanto de naturaleza que tenéis a vuestros pies, que cuando lleguéis aquí os chuparan la sangre pero de distinta manera! jajaja. Yo, como siempre digo; me encantan las fotitos y sobretodo de que vaya todo bien,aunque "angelico" Ángel...¿no te podrías haber esperado en "diarrearte" un poco más tarde?
    Un besote!!

    ResponderEliminar
  10. Trekking in annapuranaWhat can we say about the trekking Annapurna? It was fantastic, amazing, the people, the landscape, our guide Sum, our porter Zorus, both very professional and kind. We are very happy with their amiability and hospitality. Sum was always looking for getting the best rooms and lodges for us and Zorus was taking care of us to not fall down. We recommend Kabiraj trekking agency to all the trekkers. He speaks English and a little Spanish Sum speaks also very good Chinese Thank you for all! We are looking forward coming back soon to Nepal. Namaste!

    ResponderEliminar
  11. Hola, gracias por tu blog, muy interesante y sobre todo de gran ayuda puesto que el plan o ruta que hacéis es similar a lo que yo y mi pareja queremos hacer dentro de mes y medio. Por eso me gustaría pedirte por favor como puedo ponerme en contacto con el guía, como lo hicisteis vosotros, por internet o una vez estabais allí? te agradecería mucho que enviaras un correo si es posible a mi dirección: csolamolina@gmail.com
    Mi nombre es Carmen.

    ResponderEliminar