viernes, 4 de febrero de 2011

Ajanta

Para llegar hasta aquí, hemos tenido que tomar un tren desde Varanasi hasta Jalgaon. Éste ha sido el viaje más largo hasta ahora efectuado en tren, casi 22 horas.



Por suerte, esta vez hemos tenido como compañeros de literas a cuatro hindúes bastante más normales que en anteriores ocasiones, haciendo fácil la convivencia, son muchas horas en un espacio tan pequeño. Veintidós horas en un tren dan para mucho: dormir, jugar a las cartas, comer algo de fruta o repasar un mapa de India con los compañeros de viaje.

Durante unas 6 horas llevamos de nuevo en el vagón una legión de polizones, mujeres, niños y ancianos en su mayoría. Ellos entran y se sientan donde pueden, o donde les dejan. En este caso iban sentados en el pasillo del vagón, haciendo muy complicado desplazarse por él en caso de necesitar ir al servicio.

La noche no ha sido mala, pero ya se nota el aumento de la temperatura. Los sacos de dormir han vuelto a ser la atracción del vagón, no sólo atraen las miradas de los que están en nuestro compartimento, sino también las de los anexos, todos quieren ver como de un bulto tan pequeño aparece un saco tan grande, a la hora de recogerlos, el mismo espectáculo.

Tras llegar a la estación nos dirigimos en tuc-tuc a la parada de autobuses y nos subimos en el primero que salía esa mañana dirección Ajanta, sólo vamos 6 personas abordo, increíble pero cierto, yo me quedo dormido casi inmediatamente. En una hora estábamos en las cuevas.

Para coger el autobús que sube a las cuevas, 4Km. hay que pasar por un mercado. Te exigen un impuesto revolucionario, sí o sí. Aprovechamos y ya desayunamos.


Al llegar a las cuevas, lo mismo de siempre; los turistas 250 rupias y los locales 10 rupias. De esta forma es imposible que puedan valorar lo que tienen. Somos unos 20 turistas y miles de hindúes, hoy parece que es el día de los colegios.

Al entrar una escalita enorme, te ofrecen subirla sentado en una silla y llevada por cuatro porteadores, como si de un marajá se tratase.

Ante nosotros una vista general de las cuevas. Treinta cuevas horadadas en la escarpada ladera de una garganta rocosa en un meandro del río Waghore en forma de herradura.



Estas cuevas todas son budistas y han sido nombradas Patrimonio de la Humanidad por la Unesco. Datan del 200 a.C. Parece increíble que hayan podido estar tan escondidas tanto tiempo.

Hay dos tipos de cuevas: las chaityas y las viharas.

Las chaityas son santuarios con una sala central y dos laterales separadas por una hilera de columnas.


Las viharas son monasterios que tienen una sala o patio central al que se abren todas las celdas y tienen un Buda en uno de los extremos.


Muchas de ellas tienen figuras esculpidas en la misma roca y pinturas que están bastante bien conservadas, aunque la poca iluminación que tienen impide disfrutarlas mejor, pues se hace muy difícil ver los detalles de las composiciones pictóricas.








Lorenzo va apretando cada vez más y es difícil encontrar una sombrita. En una de esas, Myriam vuelve a ser la estrella de Bollywood y un profesor le pide permiso para fotografiarla con cada niño de la clase. Ella accede gustosamente e incluso acaban bailando nosequé junto con un perroflauta que pasaba por allí y se arrimó a la fiesta. Los niños y niñas encantados con ella.


2 comentarios:

  1. Precciosas fotos.
    Myriam qué graciosa la jodía! jajaja! Parece que se arranca por bulerías con los Farruquitos de turno.
    Esta chica es de lo más versatil, nos vale igual para un roto, que para un descosiiiooooo.
    Pues aplicar politica de animación cultura en casa, y la colocas en zonas varias de visita de guiris como "entertainer" -"Foto con autóctona a 60€"- y a casita con una perrinas todos los días.

    Bss!

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  2. esther, tu hermanita , tu cuñaaaaaa12 de febrero de 2011, 3:00

    Me ha sorprendido la foto que estas con las niñas, pareces una de ellas!!!! aunque mi hermanita es la mejor y la mas guapa!!!! un besazo!

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